¿Cómo romper el círculo de la queja? Francisca Vargas 19/07/2022

¿Cómo romper el círculo de la queja?

Descubre por qué tu energía masculina puede ayudarte.

Estamos rodeados por discursos de queja.  Y nosotros mismos caemos en esto repetidas veces, hemos llegado al punto en que está demasiado validado quejarse.

 

 Podemos llegar a convertir encuentros completos con amigos y familias, en monótonos diálogos de pura queja, dejando de lado el disfrute, la gratitud y la alegría de estar reunidos.

 

Últimamente he estado revisando este tema, me doy cuenta que lo principal de lo que nos quejamos es de tener que atravesar desafíos.

 

Ya sea desafíos físicos, como el agotamiento y el cumplimiento de horarios o desafíos emocionales como el tener que cuidarnos, cuidar, o incluso mentales, teniendo que resolver, organizar o planificar.

 

Nos quejamos por tener que salir de lo cómodo.  Y de esta manera nos excusamos por no movernos de la zona de confort.

 

 Lo que quiero contarte es que todo esto tiene que ver con nuestra Energía Masculina. Y cómo el desarrollarla te ayudará a romper este circuito quejumbroso. 

 

Estoy segura que te aportará una nueva perspectiva para abordarlo.

 

La falta de propósito nos atrapa en la rutina, y terminamos viviendo muy cansados, estancados, y sin inspiración, todo lo que hacemos se hace cuesta arriba generando frustración. 

 

Y de todo esto lo más grave es que hay una gran masa que ha asumido que así es la vida, que funcionar así es normal y se han adaptado a la frustración, aburrimiento y estancamiento.

¿Por qué nos quejamos?

Si te digo la palabra «madurez» , ¿qué se te viene a la mente?  

 

Años atrás hablar de madurar, parecía algo que asustaba a los espíritus joviales, recuerdo conversaciones con amigos, donde aparecía como un concepto que generaba rechazo, y se sentía como una exigencia.

 

Madurar era sinónimo de ponerse severo, aburrido y desvitalizado.

 

Estas semanas le he estado dando vueltas, y me fui a observar la naturaleza.

 

Pensemos en el fruto o la semilla.

 

Lo inmaduro en la naturaleza es aquello que no puede atravesar desafío, no tiene la fuerza para resistir.

 

Una semilla inmadura no puede enfrentarse al desafío de brotar.

 

Por otro lado cuando está madura, está lista para la vida y los desafíos. 

 

En el lenguaje de la tierra, madurar es todo lo contrario de estar desvitalizado y amargo. 

 

Lo maduro es lo que está listo para atravesar el desafío de crecer, y qué puede ser más vital que esto.

 

Tú y yo sabemos que para crecer no basta sólo cumplir años. 

 

Hay personas que los años les pasan encima y no han crecido nada. Y otros que en pocos meses, crecen exponencialmente. 

 

Crecer es evolucionar, expandirte, romper tus techos de cristal y transformarte.

 

Y para crecer se necesita fuerza, una fuerza que sólo se desarrolla con madurez.

 

Nos quejamos porque no hemos desarrollado la fuerza necesaria para crecer.

¿Cómo se desarrolla esto?

Y aquí quiero hablarte de una palabra: STAMINA. 

 

Sharmila, mi maestra de Ashtanga Yoga en India me presentó esta palabra.

 

Ella la usaba mucho y a mi me costaba traducirla.

 

Literalmente es «aguante», pero en inglés stamina más que aludir al «soportar», tiene que ver con la FUERZA mental y física, con la capacidad de atravesar lo incómodo.

 

De a poco he ido comprendiendo que esto es la MADUREZ. 

 

En una sociedad que nos mantiene entretenidos y anestesiados de tanto confort, lo que desarrollamos es flojera mental.

 

Por eso cuando tenemos que enfrentar un desafío, lo rellenamos de queja.

 

Y así nos alejamos de ese punto de madurez que nos lleva al disfrute real. No hablo de la  diversión de la TV o netflix, el goce real es ese que nos hace disfrutar de estar vivos.

 

Pienso en cómo vive y vivía la gente en el campo.

 

Tempranamente desarrollaban STAMINA, la necesitaban para levantarse de madrugada, con frío, para llevar a cabo los cuidados de la Tierra y la familia, el día se les pasaba volando, y así y todo vivían agradecidos.

 

Pienso en mis abuelos, crecer cerquita de ellos en mi infancia, me hacía ver cómo cuidar la tierra y la familia significaba un sinfín de labores que comenzaban antes de el amanecer y terminaban antes de acostarse, no recuerdo verlos quejarse, ni victimizarse, al contrario, tengo el recuerdo de el goce de esos días.

 

Ahora en la vida de las ciudades pareciera que nada nos deja tan satisfechos, y cada esfuerzo nos parece un mundo.

 

Estamos rodeados de la queja por tener que atravesar desafíos. Y nosotros mismos caemos en esto repetidas veces porque está demasiado validado quejarse.

 

Y ahora me y nos pregunto.

 

Si se trata de tus sueños, de tu salud, de tus vínculos, de tu medicina: ¿No será necesario madurar?

 

Creo que necesitamos desarrollar la fuerza física y mental para atravesar los agotamientos y las quejas y ponernos a construir.

 

¿Qué tiene que ver esto con la Energía Masculina?

Hablar de estos temas y poner la stamina de cada uno sobre la mesa es también hablar de nuestra Energía Masculina.

 

Esa fuerza que te ayuda a evitar la queja para tener la madurez de atravesar los desafíos de crecer, es la expresión virtuosa del polo energético masculino, o si quieres llamarlo la fuerza YANG o fuego.

 

La energía masculina es un principio energético presente en todas las formas de vida, hombres, mujeres, naturaleza, etc.

 

 Y es el empujón necesario para desarrollar la voluntad, perseverancia, concentración, disciplina.

 

 Es la energía vinculada muchas veces a la fuerza guerrera.

¿Cómo desarrollar la stamina y energías masculina?

En mi caso, es la disciplina física por lejos donde más he aprendido a vencer mi inmadurez mental.



Cultivar mi práctica de yoga por ejemplo, es desafiarme voluntariamente a madrugar, a levantarme con frío, a atreverme a hacer lo que creo que no soy capaz, pese al miedo o a la flojera.



La perseverencia es un potenciador de nuestra energía masculina virtuosa, y nos ayuda a ganar madurez y fuerza mental para crecer y así romper el círculo de la queja.

¿Cómo andas tú de stamina?

¿Qué te ha ayudado a cultivarla?

¿Qué necesitas para desarrollarla?

¿Cómo andas tú de stamina?

¿Qué te ha ayudado a cultivarla?

¿Qué necesitas para desarrollarla?

 

Si te pudiese dejar un consejo te diría:

Comprométete voluntariamente con exponerte a desafíos, esta es la única manera de crecer y madurar, y así explorar tus potenciales.

Espero que estas palabras sean nutritivas.

Con amor,

Fran

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